Wo. Bentley fundó su empresa en 1919 y diseño el primer 3 Litros, que mostró en el Salón del Automóvil de Londres ese mismo año. El coche se destacaba tanto por su evolucionado chasis como por el motor, un cuatro cilindros de 3000 cc, con árbol de levas a la cabeza y pistones de aluminio.
Pese a que los pedidos fueron considerables, Bentley no los acepto hasta que, en 1921, contó con la capacidad productiva suficiente. En ese momento se lanzo el 3 Litros, fabricado solo como chasis desnudo. El coche era el más caro de su categoría, pero también el más deportivo. Ello hizo de Bentley una marca reconocida, y le alentó a implicarse en la competición, aumentar la gama y fabricar sus propias carrocerías a partir de 1925.
En 1923, un Bentley fue llevado a Estados Unidos a competir en las 500 Millas de Indianápolis, pero su participación resulto un fracaso. La marca, sin embargo, no desespero y en 1924 consiguió la primera de sus cinco victorias en Le Mans.
En 1926, Bentley lanzó un seis cilindros de 6,5 litros, tan sofisticado y silencioso que algunos clientes echaban de menos el ruido de los viejos 3 Litros de cuatro cilindros, que más tarde se convirtieron en los 4,5 Litros ganadores de cuatro ediciones consecutivas de las 24 Horas de Le Mans.

En tres de ellas, uno de los pilotos era Wolf Barnato, un millonario que, en 1927, acudió al rescate de la empresa, por entonces en bancarrota. Barnato no pudo impedir, sin embargo, que en 1929 los problemas financieros que asolaban Europa se cebaran en la marca británica.

La crisis y el fallido lanzamiento de un lujoso 8 Litros dejaron a la firma en manos de las autoridades judiciales. Cuando parecía que Napier se haría cargo de ella, Rolls-Royce consiguió adquirirla tras ocultar sus intenciones y actuar a través de un intermediario. De haberlo sabido, W. O. Bentley jamás hubiera autorizado esa venta ya que, para él, Rolls-Royce era su más encarnizado rival.
La absorción de Bentley por Rolls-Royce se produjo en 1931. Hasta entonces, la marca había fabricado 3.033 vehículos. Su producción se concentro entonces en clones de los Rolls, con un toque más dinámico y menos lujoso, aunque los elementos mecánicos eran compartidos.

La única excepción fueron las diferentes generaciones de los coupes Continental. En las décadas de 1980 y 1990, Bentley introdujo los primeros motores Turbo, y adopto para sus coches nombres relacionados con las 24 Horas de Le Mans (Arnage y Mulsanne).
En 1997 paso, junto a Rolls-Royce, a manos de Volkswagen. Esta, al pactar con BMW la venta de Rolls en el año 2003, decidió potenciar Bentley en detrimento de la marca hermana.
Bentley, es parte del grupo de marcas que tiene Volkswagen en la actualidad. Junto a Lamborghini, Bugatti, Porsche y Audi, la firma inglesa encontró su lugar, y ahora en vez de estar por debajo de Rolls, lo está de Bugatti.
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Originally posted 2013-09-21 02:20:59.



