Opel / Lotus Omega – Historia
Cuando GM compró Lotus Cars Limited en febrero de 1986, el director general de Lotus Mike Kimberly y el presidente de GM Europa Bob Eaton, decidieron crear un Opel Lotus. Y de estas marcas surgió el Omega de competición, pero antes también crearon juntos el Challenger Opel-Lotus en 1988.

Los ingenieros de Opel se asociaron de vuelta con los británicos de Lotus y diseñaron una berlina con la ultima tecnología. El tren de rodaje de este nuevo proyecto común se basa en el Omega 3000 24V. Para el Lotus Omega fue posible tomar la estructura de la carrocería y todas las piezas de la suspensión. Para adaptar al chasis el incremento de la potencia, se doto al eje delantero con muelles más duros y dos amortiguadores de doble tubo Delco. Detrás, recibió un eje compuesto totalmente nuevo que aseguraba una perfecta estabilidad en línea recta y limitaba las reacciones bruscas a los cambios de carga.

Los frenos de disco ventilados con mordazas de cuatro pistones y con 320 mm de diámetro garantizaban un frenado muy seguro. Estas medidas mejoraron de manera considerable el comportamiento de carretera del Opel-Lotus Omega.

La revista Sport Auto afirmaba que el Omega tenía una placidez de conducción ejemplar, incluso al cometer errores, como una brusca desaceleraciones en curva rápida. El tren delantero se contenta con derrapar imperturbablemente, solo con apretar el acelerador, resbalaba delicadamente el eje trasero. Pero este movimiento era muy suave. Había que controlar bien los 1600 kg del coche y los 369 CV de potencia.

El Omega tiene un gran motor en línea, con 3,6 litros de cilindrada, con 24 valvulas y dos turbocompresores. Estos actúan a bajo régimen y consiguen una tasa suficiente de compresión. De esta manera se dispone de un par de 400 Nm a partir de las 2000 r.p.m., mientras que el biturbo desarrollaba el valor máximo de 510 Nm a 3500 r.p.m. Para explotar de forma ideal las enormes reservas de potencias que tenia el motor Lotus, los ingenieros optaron por una caja de seis velocidades cuya hermana se instalo también en el Corvette ZR1.

El interior recibió varias modificaciones dando lugar a unos soberbios asientos Recaro forrados en cuero Conolly, unos revestimientos de cuero-alcántara incrustaciones en madera Hardwood y unas alfombrillas Wilton. Este modelo compitió directamente con el Alpina B10 Biturbo y sus prestaciones eran: en aceleración iba de 5,3 segundos de 0-100 km/h, y la velocidad máxima de 283 km/h.

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Comentarios al artículo
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Fecha: January 28, 2008 at 6:16 pm
Un autentico lobo con piel de cordero.










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