Escrito por Tendenzias

Lotus Carlton Omega 1993 (Opel), más detalles de esta imponente berlina

En una época en la que se pueden elegir berlinas y automóviles familiares que están totalmente a la altura de los imprácticos supercoches, resulta difícil entender el significado que tuvo en su momento el Lotus Carlton. Cuando apareció en 1993 no había nada como él. ¿Una berlina que pudiera viajar a 290 km/h? ¿No sería un sueño?

Cuando en 1990 se introdujo el Lotus Carlton, la imagen de Vauxhall necesitaba un impulso. Era entonces una compañía de coches seguros, pero un tanto grises, como el Cavalier, el Astra y el Nova (además del propio Carlton); necesitaba desesperadamente algo de emoción. Aunque podría haber sido en buena medida irrelevante, el proyecto se atrajo titulares de prensa, generando la tan necesaria publicidad.

Omega 11La gente se preguntaba la razón por la cual el mundo necesitaría una berlina capaz de superar los 280 km/h, pero nadie cuestionaba esta misma necesidad en ninguno de los coches italianos, ni siquiera en los británicos.

Tal vez fue porque el Lotus Carlton era más veloz que todos ellos, con la notable excepción del Lamborghini Diablo. El Ferrari Testarossa se quedo atrás, incluso en la velocidad punta; el Lotus Carlton era indudablemente veloz.

lotus-omegaCuando lo probó la revista Autocar, el coche alcanzó las cifras de rendimiento más impresionantes registradas por la revista en la historia.

Era tan rápido que para la prueba se llamó al poseedor del récord de velocidad en tierra, Richard Noble. El vehículo no sólo consiguió ponerse de 0 a 200 km/h en sólo 24 segundos, sino que despachó el tramo de 0 a 160 km/h en 13,5 segundos y fue también, increíblemente, la primera vez que la revista había intentado un tiempo en quinta marcha de 225 a 260 km/h con un registro de 14,2 segundos. Nada mal, desde luego…

LOTUS-Omega--1994-

Aunque el Carlton preparado por Lotus era inusitadamente rápido, su base no era precisamente un vehículo lento.

Partía del Carlton GSi de tres litros, que alcanzaba con facilidad los 240 km/h incluso en modelo estándar. Sin embargo, añadir al mismo 50 km/h más, manteniendo un vehículo manejable, capaz de frenar y tomar las curvas a velocidad de manera fiable, era todo un reto.

Para mejorar la maniobrabilidad se reforzó la suspensión con vuelta de rueda adicional y casquillos de rueda mejorados; por otra parte, se dispuso una configuración con puntales MacPherson y brazos de semiarrastre Multilink más o menos intacta.

lotus-carlton-1

Si bien el chasis era especial, indudablemente, la mayor parte del éxito correspondió al motor. Se sugirió la idea de encajar un grupo motor V8 del Corvette ZR-1 en el compartimiento del motor, pero no cesaba, razón por la cual se reforzó (y muy notablemente) la unidad existente. Además de llegar a 3,6 litros, se incluyó un par de turbocompresores Garret T25, junto con un intercooler refrigerado por agua.

Había también encendido sin distribuidor, y todo el conjunto estaba controlado por un ordenador avanzado que regulaba funciones como la temperatura del refrigerante, la posición del carburador, la velocidad del motor y la presión del empuje. El resultado de todos estos artefactos era una producción de potencia máxima de 377 CV (279 kW) a 5.200 rpm, con un par máximo de 566 Nm a 4.200 rpm. Incluso a 2.000 rpm podía disponerse de un par motor de 405 Nm.

Omega 03

Para transmitir la potencia a las ruedas traseras se usaba la misma caja de cambios manual ZF de seis velocidades que se empleaba normalmente en el Corvette ZR-1. Las llantas tenían 432 mm de diámetro, una dimensión esencial para poder alojar detrás de ellas unos discos de freno de buen tamaño. Con neumáticos de 235/45 delante y 265/40 detrás, estas dimensiones son hoy las corrientes, pero no sucedía así en 1990.

Habría sido un derroche hace todo este trabajo para después cubrirlo con una carrocería insulsa. Aunque Lotus se entusiasmaba especialmente por el estilo, se reforzó el coche allí donde más lo necesitaba. La aleta trasera y el alerón delantero ayudaban a impedir la elevación a altas velocidades, y las tomas de aire adicionales delanteras ayudaban a los enfriados de aceite a hacer su trabajo.

La otra parte de la historia: Opel / Lotus Omega – Historia

Información relacionada: Ford Escort RS Turbo, historia / Maserati 228, Historia / BMW Isetta (Argentina), historia / Chevrolet 400 (Argentina), historia / Auto Unión (Argentina), historia

loadInifniteAdd(infinite_adv_1);
Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos