Lancia Stratos, historia de la leyenda del rally
Sobre el Stratos confluyeron una serie de circunstancias que lo convirtieron en el mejor coche de rallies de los años sesenta. La primer, la adquisición de la firma Lancia por parte de Fiat, la segunda la disponibilidad de un motor V6 de Ferrari, la tercera un prototipo de Bertone con este mismo nombre y la cuarta, la intención de Lancia de disputar el campeonato mundial de rallies. Esto fue el resultado del primer coche pensado para ganar rallies y vaya que los gano.

En 1969, Fiat compro Lancia, una empresa con graves problemas económicos y que estaba al borde de la quiebra por culpa de las deudas. La dirección de Fiat, que poco antes se había echo con el control de Ferrari, adjudico a Lancia el papel de marca de prestigio dentro del grupo, lo que equivalía a remodelar una gama de coches técnicamente obsoletos y labrarse una imagen de dinamismo en el mundo de las carreras, donde su viejo Fulvia era incapaz de imponerse a la nueva generación de coches de rallies encabezada en esta época por el Porsche 911, los Apline Renault A 110 y los Ford Escort RS.

Paralelamente, en esos mismos días, el carrocero Bertone presento uno de los más extravagantes prototipos de su historia. Un coche corto, de aspecto futurista, con un parabrisas plano e inclinado que oficiaba de puerta de entrada y un portón trasero triangular que servia de tapa de motor y que habría lateralmente y hacia arriba. Como el coche parecía extraterrestre lo llamo Stratos (de estratosfera), y le puso Lancia porque tenía elementos mecánicos de la marca (el motor central era del Fulvia).
Cesare Fiorio, el responsable de la competición de Lancia, había recibido luz verde de Fiat para desarrollar un coche de rallies con el que disputar el Mundial, y estaba en 1970, a la caza para conseguir su objetivo. La idea de Bertone, que presento poco después un prototipo mas posibilista, diseñado por Marcelo Gandini, le sedujo y recupero la implantación mecánica, la línea de cuña y el nombre, aunque le faltaba un motor que pudiera competir con las potencias entre 170 y 200 caballos habituales en los rallies de entonces, y alejadas por tanto, de los 130 que rendían los mejores motores del Fulvia.

Fiorino encontró el motor que buscaba en Ferrari. El V6 de 2,4 litros del Dino 246 GT, que se utilizaba también en los Fiat Dino, aunque en una versión menos potente. Este motor le iba como anillo al dedo, así que encargo a Giampaolo Dallara y al ingeniero pilot Mike Parkes que empezaron el desarrollo del Stratos. En el Salón del Automóvil de Turín, en 1971, se presento un coche a medio terminar con carrocería Bertone, sobre el que se empezó a trabajar hasta tener listo el coche de rallies, que debuto en manos de Sandro Munari, en el Tuor de Corse, en 1972.

Para el chasis se recurrió a una célula central monocasco, diseñada y fabricada por Bertone, a las que se soldaron unas traviesas para sostener la suspensión delantera, y una especia de jaula tubular trasera en la que se colocaron el motor, el cambio de cinco velocidades y el eje trasero motriz. Todo este entramado de chasis mixto se construyo en acero, aunque para ahorrar peso, y salvo el techo, los paneles de la carrocería se fabricaron el poliéster, incluidos los dos enormes capos del coche que facilitaban el acceso a la mecánica.

Corto de voladizos y entre ejes, el Stratos era un coche pequeño pero temible, rígido, pero muy manejable y sembró el terror en los rallies mundiales. Prácticamente imbatible sobre asfalto, gano tres ediciones consecutivas de Campeonato del Mundo de Marcas (1974,1975 y 1976) y obtuvo 16 victorias en el Mundial, que hubieran sido muchas si, en 1977, Fiat no hubiera decidido pasar a disputar el Mundial con Fiat 131 Abarth, que era mas interesante comercialmente.

Pese a ello, el Stratos, en manos de pilotos privados o con el apoyo de determinados importadores, siguió ganando carreras hasta el Tour de Corse, en 1981, en que se impuso con Bernard Darniche al volante de un vehiculo que superaba ampliamente los 280 caballos. El francés dio al Stratos una cuarta victoria en el Rally de Montecarlo, después de los tres consecutivos de Munari, y junto al italiano y al sueco Waldegard fueron los pilotos más destacados que los manejaron.

Cabe destacar también que el Stratos fue desarrollado como coche de circuito, con la distancia entre ejes alargada y consiguió algunos triunfos importantes en pruebas mixtas como el Tour de France, la Targa Florio siciliana o el Giro de Italia.
Como coche de serie, fue sin embargo, un sonado fracaso. Algunas de las 400 unidades fabricadas seguían en fábrica 4 años después de la homologación para competición, a causa de lo espartano del acabado, la ausencia del maletero y las dificultades que presentaba su conducción en manos inexpertas.
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Comentarios al artículo
1
Fecha: September 24, 2008 at 5:34 pm
El Aston Martin DB4 Zagato (1962)o el Ferrari 250 GTO(1964) eran mejor. Si kereis verlos aki os dejo un link:
http://leyendasdelautomovilismo.blogspot.com/
Saludos










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