Escrito por Tendenzias

Hispano-Suiza K6 1935, historia

En la década de 1930 se asistió al nacimiento de una nueva generación de automóviles de la que el Traction Avant de André Citroen, presentado en 1934, es un buen ejemplo, pero también surgieron potentes y lujosos deportivos de diversos orígenes. Hispano-Suiza no tuvo más remedio que rejuvenecer su gama.

K6 1935 01

En la terminología de Hispano-Suiza, era lógico que al modelo 16 (del que se fabricaron en 1924 y en España únicamente seis ejemplares) sucediese el K6. Apreció tras el paréntesis de los HS26 Junior de 4,5 litros (en realidad eran los Ballot aparecieron en 1930, de los que se construyeron 124 ejemplares hasta 1934) y la extinción definitiva de la gama de los H6.

K6 1935 03

En cuanto a se mecánica, este K6 es el heredero directo del 12 cilindros J12, del que conserva el chasis de tirantes encajonados, llevado a 3,71 mm y a 3,42 mm, con una distancia entre ejes de 1,45 mm. También conserva los ejes rígidos de suspensión de resortes de ballestas semielípticos y amortiguadores delanteros hidráulicos. Asimismo, mantiene los frenos con accionamiento mecánico equipados con un servofreno.

K6 Fernandez & Darrin Coupe Chauffeur 1934 01

Sin embargo, se introdujo un nuevo seis cilindros de 5,1 litros (a veces declarado de 4,9 litros por razones fiscales) que se aparta de la línea de motores Hispano-Suiza, con su bloque de fundición, sus válvulas en cabeza montadas en una culata separable y accionadas por un árbol lateral y sus cilindros de cabezas desmontables; el encendido ya no es doble, y la potencia (de 120 CV) es inferior a la del motor H6, que desarrollaba en torno a los 135 caballos.

Con el K6, la fábrica quería un modelo capaz de rivalizar con el Delage D8, los Bentley de 3,6 litros y los Bugatti 57. Aunque en el plano de las prestaciones se consiguió este objetivo, no se cumplió en el plano comercial. La velocidad máxima es de 130 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en 12,5 segundos.

K6 Fernandez & Darrin Coupe Chauffeur 1934 03

Lo que no impidió que se vendieran algo más de 200 ejemplares del K6 durante su breve trayectoria (1934-1936) y que carroceros tan prestigiosos como Kellner, Vanvooren o Fernández & Darrin recibiesen encargos tanto de partes de clientes cautivados por el confort y la elegancia de sus creaciones (por ejemplo, Yvonne de Rothschild, Suzanne Deutsz de la Meurthe e Ida Rubinstein) como de clientes fieles a la marca desde hacia tiempo cuyos nombres llenaban frecuentemente las noticias mundiales de la época: el Aga Khan, los señores Hennessy, Bollinger, Dreyfus y Esders, el conde de Chambrun, el perfumista Coty

K6 1935 02

Pero, sin duda, el Hispano-Suiza K6 llegó demasiado tarde a un mercado al que ya no correspondía. En 1936, Hispano-Suiza puso fin a su producción automovilística. La fábrica de Bois-Colombes fue dedicada a la fabricación de motores, que pronto iban a necesitar en grandes cantidades los Morane y Dewoitine de la aviación francesa.

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