AC Cobra, historia
Pocos coches tan populares como el Cobra son, en realidad, tan desconocidos. Pese a lo que mucha gente cree, el Cobra no era un Ford, sino un AC, no era norteamericano sino ingles, y no gano muchas carreras, sino mas bien pocas. En la actualidad, muchos de los Cobra que se ven por la calle son replicas en fibra del modelo original, que sigue representando uno de los deportivos mas puros y una de las siluetas mas recordadas de la historia del automóvil.
El Cobra nació por casualidad. En los años cincuenta, un tal John Trojeiro, fabricante de automóviles especiales, se presento a visitar la fabrica del pequeño fabricante ingles AC, una empresa nacida con el siglo que se dedicaba a construir automóviles deportivos en pequeñas series, cuando sus trabajos de ingeniería para otros constructores le dejaban tiempo libre. Los ingenieros de AC quedaron encantados con el coche de Trojeiro, un ejemplar único construido por el mismo, y le compraron el diseño. El coche era muy simple. Tenia un chasis tubular, una esbelta carrocería abierta con morro largo de dos puertas y dos plazas, una curiosa suspensión de ruedas independientes por brazos oscilantes y elásticos transversales, y un motor Brístol de dos litros.
Los primeros AC fabricados de acuerdo con el diseño de Trojeiro se llamaron AC Ace, y estaban equipados con el vetusto motor AC de seis cilindros y tres carburadores. Aunque era suficiente para dar al vehículo un cierto dinamismo, era poco apto para que los primeros clientes lo alinearan en competición, de manera que se aprestaron a cambiarlo por el motor Brístol del coche de Trojeiro que, obviamente, encajaba en el chasis sin demasiados problemas.
Con el motor original, el AC Ace alcanzaba los 185 km/h, velocidad que obligo a la marca a ofrecer frenos de disco opcionales en las cuatro ruedas, en lugar de los tambores de serie. Aceptando el motor Brístol, los problemas surgieron de nuevo cuando la propia Brístol decidió jubilar su motor. y comprar a Chrysler uno nuevo para sus elegantes deportivos. El Ace se quedo sin motor hasta que Kenn Rudd, uno de los distribuidores de AC, instalo en uno de los Ace un motor Ford de 2,6 litros, procedente del modelo Zephyr. AC acepto la propuesta, reforzó la carrocería y el chasis, y adopto ese motor hasta que un buen día se presento en la fabrica de Carrol Shelby. En 1961, Shelby era ya un piloto famoso tras ganar, dos años antes, las 24 Horas de Le Mans con un Aston Martín.
El piloto quería un coche para competir en las carreras de Estados Unidos, así que presento un AC con la idea de hacer un Ace con motor Ford V8 de 4,3 litros. AC acepto el encargo y tuvo que cambiar pocas cosas al coche. La firma modifico los anclajes de la dirección de tornillo sin fin, mas tarde sustituida por una cremallera, adapto un nuevo diferencial trasero y aumento los pasos de ruedas para dar cabida a llantas de radios con neumáticos mas anchos. Acababa de nacer uno de los grandes mitos de automovilismo deportivo, el sugerente AC Cobra con motor Ford V8. Su extraordinaria carrocería, con unas líneas atléticas y poderosas, se convirtió en un punto de referencia para los deportivos posteriores.
La implicación del potente motor Ford 4,3, que rendía nada menos que 260 caballos en su versión de serie, apenas vario el excelente reparto de masas del Cobra, dado que la posición retrasada del motor contribuia a un perfecto centrado. Un total de 75 unidades del Cobra con este motor dieron paso al llamado MK II, que estaba equipado con otro motor Ford, esta vez de 4,7 litros y una potencia similar, pero con un par motor mas elevado. Siempre acoplado a una caja de cuatro marchas, la cuarta directa. El Cobra era un prodigio en aceleración. Las versiones de competición superaban con creces los 300 caballos y cosechaban éxitos tanto en los Estados Unidos, bajo los colores de Caroll Shelby, como en Europa, aunque siempre en manos de pilotos privado, ya que AC jamás se implico directamente en un programa deportivo.
La ultima evolución dio como resultado el mas brutal de los Cobra, el MK III, movido por un motor Ford de 7 litros y 410 caballos. Para afrontar, el aumento de prestaciones hubo que modificar el chasis, aumentar el diámetro de los largueros, y cambiar la suspensión -con muelles en lugar de los elásticos transversales- y los frenos. También hubo algunos cambios en la carrocería, todavía mas atlética, aunque este ultimo motor dejo muy claro que el chasis del Cobra, carente de rigidez necesaria, estaba ya en franca inferioridad con respecto a los deportivos de finales de la década de 1960, por este motivo, la marca opto por abandonar su fabricación.
Quedo la imagen de un mito, recuperado por diferentes fabricantes de replicas que copiaron la carrocería y le añadieron un chasis tubular y motores de mas de diversos procedencias y cilindradas, aunque los Ford siguieron predominando. Así, el Cobra se mantuvo vivo y al alcance de muchos mas clientes del millar que consiguieron, en su momento, sentarse al volante de uno de los Cobra auténticos, los firmados por AC.
La firma británica, sin embargo, recupero el coche a finales de los 90s. Tras pasar a control de Ford, la marca decidió volver a fabricar el Cobra al que bautizo con el nombre AC Cobra MK IV. En esta ocasión, el coche montaba un motor V8 Ford de 4,8 litros con dos versiones. La mas potente era la Superblower con compresor de 326 caballos.
Información relacionada: Ferrari 412, un clásico desde el primer momento / Historia de los Concept Cars, Ford Bordinat Cobra y Mustang Mach II de 1966 / Jaguar XJR-5, historias de Le Mans / Morgan Plus 8, historia (primera parte) / Ford Falcón, una parte de la historia Argentina / El motor Wankel – Cronología histórica / Volkswagen Escarabajo – El coche del pueblo / Duesenberg J – El sueño americano / Ford T, el comienzo del automóvil moderno / Hispano Suiza Tipo 68, el mejor de su clase
No os perdáis las ultimas ofertas y promociones solo para lectores de Coches Miticos
Artículos relacionados
- Historia de los Concept Car Ford Torino Machete de 1968 y Súper Cobra Vignale de 1969
- Historia de los Concept Cars, Ford Bordinat Cobra y Mustang Mach II de 1966
- Historia de los Concept Cars, Ford Navarre y Probe I de 1979
- Historia de los Concept Car, Ford Estate 1970 y GT70 1971
- Historia de los Concept Car, Ford Techna y Thunderbird Saturn II de 1969
Comentarios al artículo
1
Fecha: September 5, 2008 at 1:46 am
I found your blog on google and read a few of your other posts. I just added you to my Google News Reader. Keep up the good work. Look forward to reading more from you in the future.
2
Fecha: December 31, 2008 at 6:14 am
[...] Información relacionada: Duesenberg J – El sueño americano / Dodge Daytona Turbo Z – Historia / Chrysler Airflow, un coche adelantado a su época / Fiat, historia / Lincoln, historia / Jeep Willys, historia / AC Cobra, historia [...]









Últimos comentarios